Esta semana hará un mes que tenemos en Neurotic a dos estudiantes en prácticas, Ibran y José Luis, estudiantes del curso formativo de grado superior de Desarrollo de Aplicaciones Informáticas en el IES Carles Vallbona de Granollers.
Cuando decidimos incorporar a dos estudiantes en prácticas no encontramos mucha información sobre el asunto así que me he decidido a escribir un poco sobre el tema por si a alguien puede servirle de ayuda, teniendo en cuenta que algunas cosas pueden cambiar dependiendo del tipo de estudiante que se acoja en prácticas, del centro educativo, etc.
Buscando al estudiante
El primer paso, obviamente, es determinar que función va a desempeñar el estudiante en nuestra empresa y, a partir de aquí, buscar los estudios (desde cursos formativos a carreras universitarias) relacionados con ese tipo de trabajo, a ser posible que se cursen cerca de nuestras instalaciones.
El siguiente paso es ponerse en contacto con el/los centro/s, preguntar por el responsable que lleva el tema de los alumnos en prácticas en la empresa y enterarse de cuando es el periodo en el que los alumnos hacen las prácticas (normalmente empiezan a finales de año). A partir de aquí lo normal es enviarles la lista de tareas a realizar dentro de la empresa y cuando empiece el periodo de prácticas el centro se encargará de poner la lista de empresas para que sus alumnos escojan a cual ir.
El estudiante en la empresa
Una vez que el alumno (o el centro, en su nombre) se ponga en contacto con la empresa se firma un convenio de colaboración para la formación práctica en centros de trabajo donde se acuerda, normalmente, el periodo del convenio y el horario de trabajo. Hay que tener en cuenta que el seguro escolar cubrirá al estudiante sólo en días lectivos, así que su calendario laboral coincidirá con su calendario escolar. Estas prácticas suelen durar unos 4 meses naturales y no son remuneradas, aunque algunas empresas optan por dar una pequeña compensación económica a sus estudiantes en prácticas por los gastos de desplazamiento, etc.
No voy a hablar en detalle de las ventajas o los inconvenientes de tener un estudiante en prácticas ya que nuestra corta experiencia me lo impide, pero creo que para las empresas que estamos muy especializadas y que, por tanto, resulta difícil encontrar trabajadores que cumplan el perfil deseado tener estudiantes en prácticas es una buena manera de formar futuros trabajadores. No obstante hay que tener en cuenta que precisamente esta formación que habrá que dar al estudiante en prácticas para que pueda desempeñar sus funciones en nuestra empresa es una importante carga que puede hacer de esta experiencia algo negativo tanto para el estudiante como para la empresa si no se ha planificado correctamente.
El estudiante, futuro trabajador
Por lo que hace referencia al estudiante, seguro que muchos de ellos verán las prácticas en la empresa como un escollo más que hay que superar para conseguir su ansiado título, pero estoy convencido que muchos aprovecharán estas prácticas para acercarse a su futuro mundo laboral y comprobar si se están preparando para lo que realmente se quieren dedicar.
Personalmente (todavía) llevo más años de estudiante que de trabajador así que en mi vida he tenido más contacto con estudiantes que con empresarios y la mayoría de ellos consideran las prácticas que han realizado en empresas como una forma de explotación laboral más.
Creo que entre todos tenemos que luchar para que no sea así ya que los estudiantes de hoy son los trabajadores de mañana y a todos nos interesa que se incorporen al mundo laboral con la máxima motivación posible.